Diástole y sístole. Metrópolis en medio del año 2026

Atractiva película es Metrópolis, porque en 1927 se piensa el año 2026. En la coincidencia, hay estética superlativa, cuasi esotérica, que, a la luz de las primeras noticias mundiales del año, parecen premoniciones de locuacidad.
24 de junio de 2026Periódico LITERIAPeriódico LITERIA

Metrópolis, ciudad de edificios fabulosos y artefactos de Verne…hipérboles como la electricidad de Tesla trasladándose por el aire. Empero, abajo, están los trabajadores que sostienen la opulencia, y las maquinas incesantes... Todo pertenece a un dueño que desde su oficina parece ser un padre sin empatía, conspicuo del orden.

Imágenes de la película se hicieron conocidas en el video clip de Radio Gaga -Queen-, el film indudablemente influyó desde Citripio (C-3PO) de Star Wars, hasta “los super sónicos”. Más la franqueza muestra desnuda a la lucha de clases, fácilmente se asimila la censura. Así los trabajadores son devorados por las máquinas literalmente, la labor extenuante es conmovedora más allá del cine mudo, la sublime orquesta logra trasmitir la desolación entre las multitudes embrutecidas. Y es que, en los jardines eternos, el joven Freder, hijo de Fredersen, el dueño, mientras jugueteaba entre doncellas; se sorprende por María, una profesora que acude a los jardines eternos con sus pequeños alumnos, niños en harapos. María, profesora casta y rubia de ojos claros – hay una versión coloreada por IA, no obstante, la condición de blanco y negro original- deja perdidamente enamorado al joven. Este no duda en ir al inframundo en busca de su amada, y en medio de esos engranajes decide cambiar vida con un joven obrero... 

El amor ha comenzado la trasmutación... La profesora inmaculada, es descubierta en las catacumbas dictando una catequesis de amor universal al proletariado... El padre-dueño ha acudido donde su vieja amistad, un científico que acaba de crear una mujer robot, busca resucitar a la esposa de Federsen y amor de ambos, pero esta vez será esposa de la ciencia, no del capital.

Por supuesto que el culto a Saturno se evidencia como liturgia de la elite, y es que no solo el capitalismo se alimenta 

literalmente de los trabajadores, también, el plan del capitalista es necro-politico. La sexy mujer robot tomará la figura de María,

quien aparecerá como la instigadora de las masas. La idea del capitalista es provocar la revolución para controlarla y hacer purga de la vanguardia, en conjunto de recobrar a su hijo rebelde. María-profesora es capturada, y comienza la trasfusión, la robot, asume la fisionomía de María; luego aparecerá como seductora bailarina de Babilonia en lujosa fiesta, incitando a la burguesía, como también al proletariado, a estrellarse. Sucede que María-robot baja a las catacumbas, enciende a las masas proletarias a destruir a las maquinas, sobre todo a las máquina-corazón. Así se desata el caos de un estallido social, se destruyen las represas y la megalópolis se inunda, los niños del proletariado abandonados por la revuelta de sus padres, que juegan a rondas en el caos, son rescatados por María-profesora, ya liberada por Freder. Y esas masas insubordinadas hasta con la propia razón, son coléricas ante el espanto de la chance de sus hijos ahogados. Se lanzan a buscar a la bruja María para quemarla viva, las masas en vendetta se encuentran con María-profesora, y la persiguen, más en eso, se cruza María-Robot quien dirige el choque de la burguesía. En la confusión de las dos Marías, las masas queman a María-Robot, mientras en la catedral se pelean a María-profesora el científico y el capitalista; el científico pierde el pugilato. María-Robot por fin autónoma, ríe en la hoguera, ¿Qué sucede con la robot al evidenciarse su exoesqueleto metálico?...¿se quema sin sentir?...¿Acaso la “IA”? ...aquella“ no tendrá donde dormir” al caer la cara

quedar el rostro… el espanto de la imagen sugiere el destino de quien se siente libre, al desagarrarse de quien ama, terminando adicto a la vana idea del individualismo, el vacío de la caída…Así, las masas proletarias ya aliviadas al enterarse que sus hijos habían sido salvados, acuden a la Catedral en falange, más la desconfianza es total...La película agencia al corazón, enuncia al árbitro; para poner en armonía a los antagónicos, se necesita un tercero. El corazón es toroide…finalmente María-profesora en la Catedral conmina a Freder a mediar.

La lección de Metrópolis es para este año dramático, no solo porque la organización mundial del proletariado es determinante para lograr la paz, no solo porque los capitalistas deben entender que si se quedan sin planeta se acaba el capital; también, porque el corazón es efectivamente dual, para que la Ética esté en el medio, se requiere de un mediador y de un/una mentor del mediador, y además se requiere clases trabajadoras organizadas y capitalistas sin adicciones.

La tecnología desbocada por una ciencia despechada, solo es posible entre histéricos y desalmados... El apotegma “Der Mittler zwischen dem Kopf und den Händen muss das Herz sein”, que traducen como “entre el cerebro y las manos debe mediar el corazón”, deja en reflexión: ¿Qué es primero la diástole o la sístole? ¿Si la mujer robot es estólida a la hoguera, solo falta un corazón de fuego que la cambie?, ¿sí María-profesora convence al mediador de accionar, la persuasión del amor altruista se justifica en la épica de la ternura?

Autor: Vicente Painel Seguel

cine metrópolis
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